Preguntas:

  1. ¿Qué te ha parecido la reflexión titulada : La difícil “ciencia” del perdón?
  2. ¿Cómo perdonar en situaciones como las que se describen en esa reflexión?
  3. Rembrandt en su cuadro refleja todo el dramatismo y belleza de la vuelta del hijo pródigo.
  4. ¿Qué significado quiso dar a las manos que acogen al Hijo menor?
  5. ¿Qué detalle del cuadro de Rembrandt podemos considerar como el momento clave?
  6. En la escena del abrazo ¿por qué podemos hacer una alusión a la figura del padre y de la madre?


La parábola del Hijo pródigoLa riqueza del perdón alcanza cimas insuperables en esta parábola que tanto impresiona a todos. En esta parábola los hijos y el padre simbolizan a Israel y los gentiles.
El pecador que se alejaLa parábola admite en una primera lectura, la situación del pecador que se aleja del Padre e incurre en todo tipo de pecados en un uso alocado de la libertad. La carencia de lo mínimo, el hambre que pasa, la indigna situación en que se halla después de haber malgastado toda su herencia, le hace rectificar y volver al Padre en un camino de vuelta, difícil y doloroso. Vive peor que los animales, aunque conserva la conciencia de hijo, a pesar de saberse indigno de ello. Y la actitud del Padre es un desbordarse de cariño: aunque respetando su libertad, el Padre salía diariamente a la espera del hijo; en cuanto le ve llegar, le va al encuentro, le abraza, le besa, le deja hablar; le prepara un convite, le viste con vestiduras ricas, le da el anillo de la reconciliación. Más no se puede pedir este perdón, es un amor extraordinario.

El hijo mayorEl hijo mayor también necesita reconciliación. Se puede ver en él el resentido que no tiene un corazón como el Padre, y se lamenta de la vuelta de su hermano. El Padre también es misericordioso con él, aunque la parábola no dice si entró en el banquete preparado para el hijo menor.

El Reino de Dios es para todos los hombres, para todos los pueblos, para todas las culturas. La misericordia de Dios supera todas las barreras.